14 / Plásticos Nº 314
/ MARZO - ABRIL 2015
El Instituto Tecnológico del Plástico, en colaboración con otros
centros y con el apoyo de empresas como Panrico y Grupo Si-
ro, ha desarrollado una nueva generación de bolsas y bandejas
biodegradables fabricadas a partir de PLA obtenido con los resi-
duos de la industria de la panadería. Los mejores resultados se
han obtenido en el envasado de pastas y mantecados,
en los que el nuevo material se comporta igual que
el plástico convencional con la ventaja de que es
biodegradable.
El Instituto Tecnológico del Plástico,
AIMPLAS
,
acaba de completar el desarrollo de un nuevo
envase totalmente biodegradable para produc-
tos de panadería y pastelería a partir de los resi-
duos generados por la propia industria. Son los resul-
tados del proyecto europeo
BREAD4PLA
, iniciado en
2011 y que habrá finalizado con éxito a final de mes.
“Buscábamos un polímero hecho a partir de las cortezas de pan
de molde y restos de bizcochos que pudiera ser luego utilizado
en la conservación de estos productos y que fuera biodegrada-
ble, para así cerrar el ciclo”
afirma Rosa González, investigadora
principal del proyecto en
AIMPLAS
.
Con esa idea arrancó el proyecto financiado por el programa de
la Unión Europea LIFE+ en el que han también han participado in-
vestigadores del
CETECE
, Centro Tecnológico de Cereales (Es-
paña), Leibniz-Institut für Agrartechnik Potsdam-Bornim e.V. -ATB
(Instituto de Agricultura, Alemania),
Biocomposites Centre
de
la Universidad de Bangor (Inglaterra) y
AIMPLAS
, en España.
NOVEDOSAS BOLSAS Y BANDEJAS.
Entre todos, y con el apo-
yo de empresas como
Panrico
y
Grupo Siro
, han conseguido ob-
tener ácido láctico a partir de la fermentación de cortezas y resi-
duos de pan de molde y bizcochos. Ese monómero se ha polime-
rizado para obtener ácido poliláctico o PLA y elaborar con él enva-
ses plásticos. Y el resultado ha sido un nuevo material, un
film de PLA con el que se han hecho bolsas y bande-
jas para envasar diferentes productos del sector
de la panadería y bollería. Los nuevos envases
presentan unas propiedades barrera al oxígeno y
al vapor de agua características que los hacen
especialmente útiles para el envasado de pastas
y mantecados, consiguiendo una vida útil de doce
meses, igual a la de los envases tradicionales de estos
productos, como son los envases de polipropileno (PP).
Además, otra ventaja que presentan es que reducen la rancidez de
los productos envasados respecto a los envases tradicionales.
UN ENVASE DE PAN PARA ENVASAR PAN.
Gracias a este
nuevo desarrollo de
AIMPLAS
se ha logrado valorizar los resi-
duos de la industria de la panadería y la bollería, que hasta ahora
sólo se empleaban en alimentación animal principalmente, y se
consiguen envases biodegradables y compostables, respetuosos
con el medio ambiente, que vuelven a ser utilizados por la misma
industria de la que proceden.
Fuente:
AIMPLAS
DESARROLLA ENVASES
BIODEGRADABLES PARA PANADERÍA ELABORADOS
A PARTIR DE DESECHOS DE PAN
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